
Antecedentes. Volvemos a los torneos. La posición actual es el pie. Los ciegos en curso son de $300-$600, con ante de $50. Esta vez, somos 8 jugadores. Hay que agregar que al ciego grande, luego de haber depositado sus obligatorios $600, le quedan sólo $700. En las mismas condiciones, la pila del ciego chico es de $3.000, y la nuestra de $10.570.
Acción. Decididos a jugar sólo contra el ciego grande, mandamos x3: $1.800.
El ciego chico va al mazo.
Pregunta. ¿Cuáles son la chances que le ofrecemos con esta apuesta al ciego grande?
Análisis
1. La suma total del pozo es de $4.100.
2. Como el ciego grande cuenta sólo con $700, esa es la suma máxima que se le puede exigir. En este pase, se da la condición de que estamos cubriendo al ciego grande, quien a su vez se encuentra restado frente a nosotros. Es por ese motivo que si decide ver, vuelven a nuestra pila $500. Esa cifra se obtiene de restarle a los $1800, los $600 del ciego y el resto de $700 con que decidió entrar. Todos estos cálculos impresionan a simple vista como fastidiosos. Pero hay que hacer dos salvedades. La primera, es que en Internet, hasta este paso, se realizan automáticamente. La única tarea que nos queda es el paso 3. La segunda es que en las mesas en vivo el crupier saldrá al rescate si percibe un titubeo. También siempre habrá jugadores diligentes y prestos a anunciar la suma a poner.



